Jaime De Althaus y el Partido Liberal

19 feb

20070712klphishes_165iesscoEra casi un niño cuando leía las columnas de De Althaus en el antiguo Expreso. Era la “derecha liberal” encabezada por Ulloa y D’Ornellas contra el estropicio aprista de los 80. Muchos nos adoctrinamos de una infinidad de artículos del diario azul.

El antropólogo liberal es fiel a su antigua causa y escribe un artículo que traduce lo que cientos de liberales peruanos reclaman: un partido liberal, pureza ideológica y consecuencia de principios. Pero ojalá que la opción peruana no fuera más entre una derecha aglutinante y una izquierda nimia encabezada por un milico escasamente elaborado sino entre un partido liberal y uno conservador, galvecianos y herrerianos, libertad o autoridad.

Dice De Althaus: “La política peruana está en una situación penosa. Lejos de tender a consolidarse en un sistema de pocos partidos institucionalizados que le den estabilidad y realidad a la democracia, se disgrega cada vez más en múltiples agrupaciones pequeñas y efímeras que crean el escenario para un nuevo autoritarismo”

Es real, pero si seguimos a Sartori, es irrelevante. Al final los partidos fuertes son los que cuentan. Pueden haber diez mil pasitas alrededor de un par de tortas descomunales. Los partidos que cuentan son los que tienen alguna forma de representación más o menos importante.

Pone en alto relieve la candidatura de Bayly, de quien creí no pasaba de cinco posts; pero crece y es el centro del análisis de todos.

Dice De Althaus sobre Bayly: “… si se decidiera a organizar un verdadero partido político —liberal, digamos— que incorpore de manera orgánica a esos jóvenes, los eduque en la preocupación nacional y desarrolle en ellos una vocación de liderazgo político y de servicio público…” No imagino a Bayly fundando un partido, lo suyo es un proyecto individual. De interesarle fundar un partido, hubiera optado por una lista parlamentaria, pero tanto abomina del Congreso que prefiere el suicidio de ir solo, de buscar reformas radicales a partir del buen corazón y del magnánimo oído de sus adversarios. Como si estos, al llegar, no estuvieran ya pensando en vacarlo por incapacidad moral.

Dice luego: “Así, Bayly podría no llegar a la presidencia en esta ocasión, pero fundaría un partido que, si se combina con reformas en el sistema de elegir congresistas, ayudaría a formar en el mediano plazo un sistema de pocos partidos serios y vitales, una democracia estable. Eso puede ser más importante que una gestión gubernamental. Pero requiere pasar de la travesura-aventura personal al emprendimiento político serio. Usar sus talentos para algo más que la redención personal” ¿No ven? De Althaus la atina, es fundamental tener impacto y se tendrá si es que lleva una lista. Muchos de sus liberales rabiosos ingresarán, joderán y fundarán un partido juvenil y libertario. ¡Qué mejor legado que ese!

Pero a Bayly no le interesa.

Ojalá que ese potencial re-encauce de Bayly, si es que no va finalmente, no se dirija a los más cuestionados. Castañeda y Keiko (y para Lima, Kouri) parecen despertar las simpatías del francotirador y podrían sumar, al final, la turba de los descontentos, salvo mejor parecer.

No creo que el Partido Liberal que sugiere De Althaus sea una concepción baylyana ni creo que Bayly quiera representar el liberalismo orgánico, lo veo más como un libre pensador. Por ejemplo, no es cierto que un liberal defienda el aborto, pues no hay injerencia sobre el propio cuerpo cuando hay dos cuerpos. Puedo tener injerencia sobre mi hígado, mi cerebro y mis pies; pero no sobre un tercero por más dependiente que sea de mí ¿Cuál liberalismo señala lo contrario?

Tampoco es liberal la legalización de las drogas, pues el consumo ya es libre. Me puedo humear a vista y paciencia de todos si cargo la dosis que me permiten. Lo que se prohíbe es la venta, yo puedo joderme la vida haciéndome esclavo de la cocaína, es mi decisión; lo que no puedo es estropear la vida de otros, que confundidos apelan a enturbiar la realidad para huir de ella ¿Saben cuan antiliberal resulta ser un adicto? ¿Dónde queda la libertad interior? Pero el Estado me permite renunciar a ella. Si legalizamos la droga, sólo nosotros, todos los carteles desde Tijuana a Medellín se vienen al paraíso narco. Sí, así como Panamá es un paraíso financiero y hay paraísos fiscales ¿Por qué no uno de la droga? Venderle al mundo sin que te joda la Policía ¿cuál liberalismo es ese?

¿Partido Liberal? Buen propósito, pero para que sea viable debe ser serio y realista. Convendría a muchos leer el buen artículo que alguna vez escribió Luis Alberto Sánchez: “Política y TNT”, donde reclama realismo, pues la política es una conciliación entre la idea y lo posible.

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4 comentarios a “Jaime De Althaus y el Partido Liberal”

  1. KANZANXIO TREMUS 19. feb, 2010 at 8:26 #

    Me parece interesante dos de los temas que has tocado en este post: aborto y drogas. Ojalá pudieras profundizar más en éstos, obviamente desde el punto de vista liberal. Porque en nombre de esta ideología, todo se permite y está permitido,
    lo que puede llevar a confusión a muchos jóvenes que escuchan a Bayly.

  2. Anónimo 19. feb, 2010 at 11:28 #

    Excelente, lo hago en mi siguiente post

  3. Edwas 26. feb, 2010 at 23:22 #

    Nombre de raul.lamula.pe a GoogleReader!

    Edwas

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